‘Yo no recibí mermelada, a mí no me gusta el dulce’: Barreras

La carrera política del vallecaucano Roy Barreras empezó en 1992 cuando se postuló al Concejo de Cali como candidato liberal independiente, pero no salió elegido.
En 2000 se lanzó a la gobernación del Valle con el aval de Cambio Radical pero tampoco pasó. En 2002 lo volvió a intentar como representante a la cámara y tampoco quedó.
Finalmente en 2006 logró salir como representante y en 2010 fue elegido como senador por el partido de La U, con el cual aspira a repetir el cargo.

‘papas calientes’

Esto es lo que dice el candidato respecto a:
Aborto: Está a favor del aborto para los tres casos aprobados por la Corte Constitucional.
Eutanasia: Apoya la eutanasia pasiva, pero no la activa, es decir, la que se produce por muerte natural, pero no la inducida.
Matrimonio gay: Está de acuerdo con la unión solemne y no apoya la adopción para estas parejas.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Cuáles son los logros que se atribuye en estos cuatro años que lleva como senador?

Fui coordinador y ponente de la Ley de Víctimas y Restitución de tierras. Yo presido la Comisión de Paz y entregué personalmente a los negociadores de paz de la Habana y a los países garantes un informe con el fin de que las víctimas sean escuchadas.

Impulsamos la reforma tributaria, les dimos por primera vez en la historia salario mínimo a las madres comunitarias y convertimos el programa de familias en acción en una ley. Impulsamos un nuevo modelo de crédito del Icetex con interés cero. Aprobamos la ley de pensión familiar. Hicimos gratuita la vacuna del papiloma humano y soy el autor de la ley de bomberos.

Usted habló cuando era presidente del Congreso que sus prioridades iban a ser las reformas a la salud y educación y que iban a estar por encima de la reforma tributaria, ¿por qué no cumplió?

Se pudo lograr la reforma de la Ley estatutaria en salud que fue iniciativa mía en donde se estableció la salud como derecho constitucional. Lo que hace falta es la ley ordinaria que ya fue aprobada por el Senado y es en la que estoy en desacuerdo y por eso no voté.

La estatutaria que yo presenté tiene tres elementos gruesos: derecho de escoger para el paciente, eliminación de las EPS y que el estado pague directamente la red público hospitalaria.

Usted asegura que en Santander las personas no tienen memoria a la hora de votar, explíquese

Estoy convencido de que no es fácil para una región y para un país progresar y vivir en paz si entrega el poder a políticos que tienen vínculos con grupos ilegales…creo que Santander debe sacudirse de ese pasado y debe depositar su confianza en dirigentes que no tengan vínculos con ilegales.

Durante este periódo a usted los sacudieron dos escándalos: el ‘pacto cristiano’ y la presunta presión que habría ejercido en la Superintendencia de Salud con hojas de vida.

La acusación por el pacto cristiano es ideológica porque decidí apoyar el matrimonio entre la comunidad Lgbti pero no la adopción. Eso me ha significado cuatro demandas ante el Consejo de Estado. Sobre el otro, el Superintendente ha dicho en el proceso la verdad y eso es que jamás le llevé una hoja de vida. Ese episodio no pasó de ser un ataque mediático.

En su vida política sus detractores lo cuestionan porque en sus principios usted fue muy cercano al presidente Uribe y ahora a Santos, ¿qué tiene que decir al respecto?

Yo no fui el que busqué a Uribe, él fue el que me buscó a mí. Quiero recordar que siendo dirigente del partido de Gobierno defendí con convicción la seguridad democrática que en su momento era indispensable y que encarnaba Álvaro Uribe. Pero fue él el que cambió de opinión y de partido porque abandonó el propósito de la paz…se radicalizó, nos invita la guerra eterna y yo los invito a la paz.

¿Recibió mermelada? 

Si él lo dice debe tener conocimiento de eso. No sé dónde tenía las fábricas de mermelada el presidente Uribe que gobernó ocho años. Lo reto a que diga si yo en algún momento recibí algún beneficio a cambio de apoyarlo. A mí me parece ese un distractor bastante hipócrita. Entre mermeladas y lentejas, yo lo único que tengo tiempo es para hacer las grandes reformas que el país necesita; además, no como dulce.

Y sus compromisos… 

Consolidar la paz, garantizar una gestión parlamentaria eficaz, que se elimine la figura de vicepresidente porque no hace nada y cobra carísimo; quitar la reelección y prolongar el período de alcaldes, gobernadores y presidentes a 6 años.

Reportaje Vanguardia.com

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