ROY BARRERAS ampliará castigo para responsables de mutilación genital femenina

Por lo menos 8mil niñas colombianas han sido víctimas de la llamada “Ablación del Clítoris”, una práctica ancestral indígena que más que cultural resulta criminal, a juicio del Senador del Partido de la U.

A propósito de la instalación de la Comisión de Seguimiento a las Víctimas de Agresiones con Ácido, el Senador ROY BARRERAS autor del proyecto que propone castigar por tortura a los autores de ese delito atroz, recordó hoy que “así como Colombia con razón ha repudiado a los autores atroces de quemaduras con ácido saliendo en defensa de sus víctimas, que son casi todas mujeres adultas y se acercan a alrededor de un centenar en Colombia, hoy quiero recordar que hay otra forma de tortura aún más atroz porque se infringe a niñas recién nacidas y en absoluta condición de indefensión. Me refiero a más de 8mil niñas colombianas que han sido víctimas de la mutilación genital en la práctica llamada Ablación del Clítoris, que todavía se practica en algunas comunidades indígenas como rito ancestral, pero más que una práctica cultural debe ser condenada como una práctica criminal. Colombia también debe reaccionar en defensa de esas niñas inocentes” enfatizó ROY BARRERAS.

El Senador informó hoy que el proyecto de ley que radicó hace dos semanas permitirá castigar también a los autores de esa mutilación genital femenina y será ello  incluido en el Art. 178 del Código Penal Colombiano que se refiere a la tortura.

BARRERAS informó que, “no necesitamos hacer ninguna otra modificación a la ley, simplemente notificar a quienes aún realizan esas prácticas que serán castigados con todo el peso de la ley y concientizar a la opinión colombiana de que ha llegado la hora de poner una línea roja, un límite infranqueable a las prácticas llamadas culturales, que cobijadas por el natural respeto a los ritos ancestrales terminan por perpetuar prácticas crueles y criminales que han sido superadas ya gracias al desarrollo de la civilización y la cultura”.

“La sociedad colombiana no puede tolerar prácticas como la ablación, ni el cepo, ni el látigo, ni la tortura. El debate entre las formas de justicia, los ritos de las  comunidades indígenas y el respeto por los Derechos Humanos y la Constitución Colombiana tiene que abrirse y tiene que darse en favor de los Derechos Humanos, más allá de las prácticas primitivas”, indicó BARRERAS.