Senador ROY BARRERAS solicita a la Dirección de su partido definir una cabeza de lista que asuma el reto de las grandes reformas, que lidere la defensa del Gobierno Santos y que simbolice la paz, la seguridad ciudadana y el espíritu reformista de este Gobierno

-“En la cabeza del partido de Gobierno no se puede improvisar ni abrir espacios para la farándula, ni para personajes vacíos de contenido y de fuerza política”, enfatizó.

¿Por qué es importante un nuevo Congreso? ¿Qué le corresponderá hacer al nuevo Legislativo elegido en marzo?

 

Es muy importante que las colombianas y los colombianos sepan qué es lo que está en juego en la próxima elección democrática del Congreso de Colombia, señaló el Senador del Partido de la U, ROY BARRERAS.

 

Aquí va la lista de los temas que se convierten en el gran reto de un nuevo Congreso de mejor nivel y que necesita una nueva legitimidad. El nuevo Congreso será un Congreso Constituyente. Le corresponderá adelantar las más trascendentales reformas de las que se tengan noticia en el último siglo; indispensables para aclimatar la paz y construir la sociedad post conflicto, algunas de ellas son:

 

1.Ley estatutaria que desarrolla el Marco para la Paz y las leyes necesarias para consolidar los acuerdos de paz de La Habana.

 

2. Reforma político-constitucional que de vida a las circunscripciones territoriales o especiales, en las que se establezcan más garantías para la oposición y mejores condiciones para la apertura democrática de nuevos partidos y movimientos.

 

3. Reforma Agraria Integral. No sólo porque está contenida en el primer punto de los acuerdos de paz, sino porque sin acuerdos o con ellos la equidad social en Colombia pasará necesariamente por una nueva ley de desarrollo rural integral, que haga justicia con los campesinos, haga viable la producción agrícola y agroindustrial y garantice la seguridad alimentaria de todos los colombianos.

 

Por supuesto esto significa que será en esa reforma agraria integral en la que se resuelvan asuntos como el de los baldíos y las unidades agrarias integrales familiares. Lo que se pretende resolver ahora de afán en un pequeño proyecto ad portas de discutir una gran reforma no representa sino una especie de parche en la normatividad-. Esa legislación sobre baldíos deberá aplazarse e incluirse en la gran reforma agraria que será tarea del próximo Congreso.

 

4. Reforma Pensional. -Aunque este Congreso aprobó la ley de pensión familiar siendo ésta una buena ley, no es suficiente-. De cada 10 colombianos 7 no tienen asegurada su pensión. Por tal razón se necesita una reforma pensional integral.

 

5. Reforma al Código Minero. La Minería ilegal y criminal no solamente se roba  las riquezas de los colombianos, también destruye el medio ambiente y de paso el limbo jurídico abandona los mineros artesanales y tradicionales que no tienen hoy garantizado su sustento y su derecho al trabajo. Por tanto esta reforma se hace indispensable para garantizar, que primero está el agua que el oro y que la economía extractiva, tiene que ser una más eficiente fuente de regalías para los colombianos.

 

6. Reforma al Sistema Nacional Ambiental. El gran reto del siglo XXI es no seguir destruyendo nuestro planeta. Sin ecosistemas no hay vida y el ser humano ha terminado siendo el principal depredador. Colombia no tiene hoy un Sistema Nacional Ambiental que afronte los retos del calentamiento global, los desastres naturales provenientes de la deforestación indiscriminada y la destrucción de la flora y la fauna. Las CAR en su gran mayoría no sirven, no son capaces de controlar nada y las dependencias territoriales ambientales no tienen poder de coerción. Se necesita un nuevo Sistema Nacional Ambiental.

 

7. Reforma a la Salud. Está claro que la salud no puede ser un negocio en manos de intermediarios perversos. La ley 100 necesita una reforma, pero seguramente no será ésta que se está discutiendo en las presentes semanas. Mientras las Eps mantengan la posición dominante a través de la perversa figura de la integración vertical no habrá calidad en la atención para los colombianos. Las Eps deben desaparecer como intermediarias. El Estado debe asumir el pago de la red pública hospitalaria y de la atención primaria en salud  a través de los puestos y centros de salud. Los colombianos deben contar con un plan de beneficios único y con el derecho a escoger a su médico o al centro de atención que les brinde mejor calidad. Esa es la reforma que deberá hacerse el año entrante, no está que no ha logrado generar consensos y la que seguramente será más sensato aplazar.

 

8. Reforma a la Justicia. Tarea pendiente desde hace décadas, una justicia autónoma, independiente, despolitizada, con cooptación y quizás con Cortes vitalicias, ajenas a intereses distintos a impartir la majestad de la justicia. La desaparición  del Consejo Superior de la Judicatura y la Comisión de Acusaciones y un reequilibrio en el sistema de pesos y contrapeso  será también tarea del próximo Congreso Constituyente.

 

9. Reforma Político Electoral. Hoy el sistema electoral sigue siendo víctima del clientelismo, la compra y venta de votos, y la penetración de dineros ilegales por cuenta de las listas abiertas y el modelo fracasado del voto  preferente, combinado con una circunscripción nacional de Senado, que no sólo hace más costosas las campañas, sino que además deja importantes departamentos sin representación. Eliminar el voto preferente y la circunscripción nacional, implementar el voto obligatorio, durante por lo menos dos periodos de manera pedagógica y fortalecer internamente los partidos para que la gente vote por ideas y no por compradores de votos,  es indispensable para legitimar la democracia.

 

10. Reforma a la Educación. Aunque la ley que permitió bajar a cero los intereses de los créditos del Icetex, ayuda mucho, tampoco es suficiente. Se necesita garantizar el crecimiento y la fortaleza de la universidad pública en Colombia y se requiere fortalecer el sistema de educación técnica y técnica superior para adecuarlo a estánderes internacionales.

 

11.Reforma al Ordenamiento Territorial. Revisado un nuevo sistema de pesos y contrapesos en los ejes verticales de la democracia –Ejecutivo, Legislativo, Judicial, y Órganos de Control– será necesario revisar también la profundización de la democracia a través de sus líneas transversales de poder, es decir los entes territoriales. Hoy los departamentos no son viables desde el punto de vista Fiscal. Son las regiones las que son competitivas en el mundo. Y no en pocas ocasiones la proliferación de municipios, en lugar del fortalecimiento de las provincias, lo que hace es abandonar a sus pobladores en la pobreza  y la falta de recursos con alcaldes cargados de responsabilidades pero sin facultades presupuestales  para satisfacerlas. Hay que repensar la existencia de los departamentos para abrirle paso a una relación Estado Nacional –Regiones- Municipio.

* * * Estas y otras reformas de gran envergadura construirán la Colombia en paz del siglo XXI  y esa es la gran decisión que tendrán los colombianos y los partidos en sus manos.

 El Partido de la U que tiene la responsabilidad de liderar la coalición de Unidad Nacional y de sacar adelante las reformas estructurales mencionadas, tiene que asegurar que la cabeza de su lista simbolice estas reformas, garantice la defensa de la paz y de la seguridad ciudadana y lidere el debate político para que los colombianos tengan claro que el Partido de la U es el partido de las reformas de la PAZ y de la SEGURIDAD.

 

Invito al presidente del Partido, Sergio Díaz Granados y a su Dirección Nacional a decidir una cabeza de lista del Senado que cumpla con estas condiciones y que sea capaz de afrontar estos retos.  El Partido de Gobierno no está para inscripciones improvisadas, de farándula o vacías de significación y fuerza política.