Derechos de la oposición, a debate en el Congreso

Fue radicada la ponencia del Estatuto de Oposición que favorecerá a las minorías políticas. Habrá derechos adquiridos para los candidatos presidenciales, curiosamente ya aprobados en la reforma al equilibrio de poderes.

Darle cumplimiento al pie de la letra al fast track se ha convertido en todo un desafío. Las críticas que desde el Congreso siguen surgiendo a raíz de la demora del procedimiento especial legislativo para implementar los acuerdos de paz son cada vez mayores y darle celeridad es el más urgente reto.

De las decenas de reformas constitucionales y demás proyectos para darle desarrollo jurídico a lo pactado en La Habana, apenas se han aprobado dos actos legislativos. Y mientras eso ocurre, el Gobierno sigue prometiendo reformas políticas para “recuperar la democracia en Colombia”.

Es el caso del Estatuto de la Oposición. Una deuda pendiente desde 1991 y apenas hasta hoy, 26 años después, se comenzará a discutir en el Legislativo. Precisamente, este martes fue radicada en las Comisiones Primeras de Senado y Cámara la ponencia que explica de qué forma va a regir la oposición en Colombia.

Según explicó el senador Roy Barreras, coordinador ponente del Estatuto de la Oposición, uno de los elementos fundamentales en el proyecto tiene que ver con que se les exigirá a quienes se declaren en una posición contraria a la del Gobierno que se certifiquen como tal. Una vez transcurra ese paso, podrán acogerse a los derechos que les corresponde por estar en la oposición.

“A veces algunos por su cuenta, de manera individual, ejercen una opinión frente al Gobierno en favor o en contra. Ese desorden impide asumir responsabilidades frente a la sociedad. Con este estatuto, hay derechos para la oposición, pero quienes los pueden reclamar son aquellos que se acrediten como partido de oposición”, advirtió el congresista de la U.

Esos derechos tienen que ver con el acceso a la información y documentación necesaria para poder ejercer su crítica; además, tendrán derecho de acceso a los medios de comunicación, ya sean estatales o privados. “Las señales públicas contendrán espacios para que la oposición pueda transmitir a sus ciudadanos”, explicó Barreras.

Uno de los puntos más polémicos, de hecho, tiene que ver con el derecho a la réplica, pues las críticas en torno a este punto tienen que ver con las presuntas limitaciones que se harían a la libertad de prensa. ¿Por qué? Porque, por ejemplo, en caso de que una persona de la oposición se sienta vulnerada u ofendida por otra que haya entregado declaraciones a un medio en particular, el periodista podrá ofrecer el espacio para que esa persona se defienda, si así lo considera.

Pero si no lo hace, estará sometido a las exigencias de quien se haya sentido ultrajado respecto de la réplica (cuyo derecho podrá pedir en los tres días siguientes de que haya registrad la supuesta ofensa) y si el periodista le niega el espacio, se podrán abrir acciones judiciales. “Se garantiza siempre y cuando una persona no haya dejado ejercer libremente el derecho a réplica”, aclaró el senador Roy Barreas.

Otra de las propuestas tiene que ver con la creación de una procuraduría delegada para hacer respetar los derechos políticos y de las minorías. Con presencias regionales.

¿Curules en el Congreso para los perdederos en las elecciones?

En la reforma al equilibrio de poderes, aprobada por el Congreso en 2015 y, posteriormente, modificada por la Corte Constitucional, había quedado establecido que quien quede de segundo en las elecciones presidenciales podrá tener una curul en el Senado de la República. Para el caso de la fórmula a la vicepresidencia, quien quede de segundo podrá ser reconocido como Representante a la Cámara.

En ese entonces, el alto tribunal le dio una estocada de tremendas proporciones al proyecto consentido del Gobierno durante la época, pero dejó intactos varios puntos centrales del eje político de esa reforma. Incluido el de las curules para los perdedores en las elecciones presidenciales.

Por eso, sorprendió que en este Estatuto de la Oposición, que se tramitará vía fast track, se haya incluido el mismo artículo aprobado hace dos años por el Congreso, así: “los candidatos que sigan en votos a quienes la autoridad electoral declare elegidos Presidente y Vicepresidente de la República, tendrán el derecho personal a ocupar, en su orden, una curul en el Senado de la República y otra en la Cámara de Representantes, durante el periodo de estas corporaciones”.

Congresistas consultados por este diario, quienes ejercieron como coordinadores ponentes en el debate de la reforma al equilibrio de poderes, calificaron este hecho como un “sinsentido” y esperan que se corrija en la primera discusión de las sesiones conjuntas de las comisiones primeras.

Otros funcionarios del Gobierno, en diálogo con este diario, advirtieron que lo que probablemente se está buscando es blindar jurídicamente esta posibilidad que comenzará a regir en las elecciones del año entrante, pues al ser aprobado por fast track, las condiciones para que un acto legislativo pase a revisión de la Corte Constitucional son diferentes.

Es de recordar, no obstante, que esto ocurrirá con las elecciones para otras corporaciones públicas. Es decir, los candidatos que sigan en votos a quienes la autoridad electoral declare elegidos en los cargos de Gobernador y Alcalde Distrital y Alcalde Municipal, tendrán derecho a ocupar, en su orden, una curul en las Asambleas Departamentales, Concejos Distritales y Concejos Municipales. El estatuto de la oposición comenzará a debatirse esta misma semana.