Cuatro días definitivos para la paz y las elecciones

Lo que ocurra desde este lunes y hasta el jueves en el Congreso de la República marcará a fondo la implementación del acuerdo de paz con las Farc y el debate electoral del 2018.

Será casi una carrera de velocidad para la que los congresistas solo tienen 96 horas.

Este jueves llegará a su fin el ‘fast track’, procedimiento expedito habilitado en el Congreso para tramitar leyes y actos legislativos de implementación del acuerdo de paz, y eso marcará también la definición del marco jurídico en el que se moverán las Farc como partido político.

El presidente Juan Manuel Santos ha hecho pedidos reiterados para que los congresistas aprueben estas iniciativas.

Son ocho proyectos claves para el proceso de paz los que aún quedan por aprobar, pero el Gobierno ha dicho que se da por satisfecho si se aprueban tres de ellos: el que reglamenta la Jurisdicción Especial para la Paz, el que crea circunscripciones especiales de paz y la reforma política.

El senador Roy Barreras, ponente del proyecto de reforma política y uno de los más incondicionales aliados del Gobierno en el Congreso, le dijo a EL TIEMPO que si solo se aprueba la JEP, se da por bien servido.

Aunque el Legislativo podrá seguir examinando normas sobre el tema, el fin de la legislatura (16 de diciembre) y el proceso electoral en el que se elegirá un nuevo Congreso (marzo del 2018) le ponen mucha incertidumbre a lo que vendrá en ese sentido.

El Congreso deberá definir entonces esta semana, de una vez por todas, el marco de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que ha sido objeto de las más complejas discusiones.

A la JEP le falta el último debate en la Cámara de Representantes, pero las posturas de la oposición que lideran sectores como el Centro Democrático (CD) y Cambio Radical, con el respaldo de sus máximos líderes, Álvaro Uribe y Germán Vargas, que se disputan la línea más dura en ese tema, aún mantienen la incertidumbre sobre algunos aspectos del proyecto.

Aunque la Corte Constitucional, en su reciente sentencia sobre el acto legislativo que creó esa jurisdicción, parecía despejar el camino del proyecto en asuntos como la participación en política de los excombatientes acusados de delitos graves, el Centro Democrático y Cambio Radical se resisten a votar la iniciativa.

Muy seguramente el proyecto va a ser aprobado, pues el Gobierno aún mantiene lealtades de otros sectores políticos, pero las posturas radicales de Uribe y Vargas y de sus partidos podrían poner en riesgo aspectos de la justicia a la que tendrán que someterse los protagonistas del conflicto armado.

En el Senado está para conciliación el proyecto que crea las circunscripciones especiales mediante las cuales se habilitarán 16 curules nuevas en la Cámara de Representantes. Aunque el Gobierno y sus aliados han reiterado que estos cupos en el Congreso serán para las víctimas, los opositores aseguran que estas curules podrían terminar en manos de las Farc. El trámite de este proyecto ha tomado mucho tiempo porque no genera confianza entre muchos legisladores.

También será definitivo para el debate electoral en marcha si se aprueba o no la llamada reforma política, un proyecto de acto legislativo que permite las alianzas entre los partidos políticos para aspirar de manera conjunta a Senado y Cámara y abre una puerta al transfuguismo, el cual legaliza que los congresistas puedan cambiar de partido.

La aprobación o negativa de este proyecto marcará incluso la suerte de la elección presidencial. Si se permiten las alianzas, los partidos podrán reagruparse armando bancadas fuertes en el Congreso y sería también el primer paso para las coaliciones para la Presidencia.

Muchos congresistas están pendientes de que esta norma les permita ir a otros partidos, a apoyar candidatos presidenciales de su preferencia, sin ser sancionados.

En relación con este proyecto, las tensiones internas entre los partidos no permiten ver con claridad su suerte. A algunos les conviene que se apruebe, pero al producirse ese hecho, también se aclaran los caminos de sus adversarios.

Después del próximo jueves, cuando termine el ‘fast track’, el Congreso entrará en un periodo de enfriamiento, posiblemente hasta el 20 de julio del próximo año, cuando lleguen al Capitolio los legisladores elegidos el próximo marzo.

Los tiempos para la aprobación

Este lunes, la plenaria de la Cámara de Representantes continuará con la discusión, en último debate, del proyecto que reglamenta la justicia para la paz. Mientras tanto, en la Plenaria del Senado se debatirá, también en su último paso, el proyecto de reforma política. 

Por su parte, el proyecto que crea 16 circunscripciones especiales de paz en zonas afectadas por el conflicto pasaría este lunes la conciliación en el Senado.