Atención a desplazados, tema de reconciliación en el Valle del Cauca

La reconciliación en el Valle del Cauca, y en Cali (su capital), una zona históricamente golpeada por el narcotráfico y el conflicto armado, pasa por la capacidad del Estado de brindar atención a la población desplazada, que llegó a la región como consecuencia de la violencia.

En todo el Valle hay más de 500.000 desplazados. En solo Cali, esa cifra supera hoy los 200.000. Y, según el reporte de líderes sociales, desde hace más de 20 años, a la región llegan víctimas del conflicto huyendo de la violencia.

Ese fue uno de los temas centrales de discusión en el foro Encuentros Regionales por la Reconciliación, liderado por EL TIEMPO Casa Editorial y el Senado de la República, el cual llegó el lunes a la tierra de la caña.

El reto para el municipio, según explicó Rocío Gutiérrez, secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de la Alcaldía de Cali, es encontrar alternativas en materia social para sacar a la población desplazada del círculo de pobreza y violencia. 

“Tenemos niños de 8 y 12 años que portan armas, creen que la apuesta es recibir algo que económicamente le retribuya a la familia, sin pensar en el futuro”, aseguró Gutiérrez.

Cali no solo es ciudad receptora de víctimas, sino que fue epicentro del conflicto. Allí las Farc, en abril de 2002, se atrevieron a entrar al corazón administrativo del municipio y se llevaron a 12 diputados del Valle; 11 de ellos murieron en cautiverio. 

De la misma manera, el departamento ha vivido la confrontación entre todos los actores ilegales durante años.

En el evento del lunes se hicieron presentes el presidente del Congreso, Efraín Cepeda, y el senador Roy Barreras, quienes tomaron nota de las nutridas intervenciones de la comunidad.

Uno de los mayores anhelos de los caleños es que, finalizado el conflicto, el Estado empiece a mirar a los territorios para que las decisiones no sean tomadas solo desde Bogotá. 

“La reconciliación pasa por escuchar a los territorios. No puede ser que una persona tenga que esperar horas enteras a las afueras de la oficina de un funcionario en Bogotá para que atienda sus necesidades”, expresó Cepeda.

“Hay que pensar en un diseño de paz territorial urbana, pues no se puede olvidar que el 80 por ciento de la población colombiana está asentada en las ciudades”, apuntó por su parte Fabio Cardozo, gestor de paz de la Gobernación del Valle 

Crear programas sociales, blindar la reincorporación de los excombatientes, aumentar la inversión en educación y brindar alternativas de empleo para los jóvenes que caen en la delincuencia fueron muchas las peticiones de la comunidad.

Líderes comunales y dirigentes afros insistieron en la necesidad de defender la presencia de las víctimas en el Congreso.

El acto legislativo mediante el cual se crean 16 curules para las víctimas en la Cámara de Representantes se encuentra en el limbo debido a que la semana pasada, durante la votación de la conciliación en la plenaria del Senado, se produjo una polémica alrededor de si el proyecto alcanzó o no los votos para ser aprobado. La decisión final la deberá tomar esta semana el presidente del Senado, Efraín Cepeda.

Cepeda respondió esas solicitudes y dijo que va a proferir una decisión basada “en derecho”, pero no dejó ver si lo hará en favor o en contra de la vigencia del acto legislativo. La decisión se tomará en horas.

http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/encuentros-regionales-en-el-valle-del-cauca-158536